Cesión de remate: qué es y cuándo tiene sentido
Deuda12 de agosto de 20264 min de lectura
Qué es
En una subasta, quien resulta mejor postor puede, en determinados supuestos y con los requisitos que marca la ley, ceder el remate a un tercero para que la adjudicación se formalice a su favor.
No es un atajo ni una forma de eludir el procedimiento: está regulada y tiene condiciones, plazos y consecuencias fiscales propias.
Para qué se usa
Permite que quien tiene el conocimiento y la capacidad de pujar no sea necesariamente quien va a quedarse el activo, y que el adquirente final entre sin haber tenido que participar en el procedimiento.
También permite ordenar quién asume qué en una operación con varias partes.
Qué revisar
Los requisitos y los plazos no son iguales en todos los procedimientos ni en todas las modalidades de subasta. Y la fiscalidad de la operación puede variar según cómo se instrumente.
Es una figura que conviene plantear con asesoramiento antes de pujar, no después de haber ganado.
Esto es una parte. Cada operación se estudia entera —garantías, cargas, explotación y salida— antes de que se enseñe a nadie.
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