Cómo se reconoce una operación mala antes de entrar
Riesgo15 de julio de 20265 min de lectura
Cuando la rentabilidad es lo primero que se dice
En una operación seria el número aparece al final, después de explicar el activo, su ubicación, su estado y sus costes. Cuando encabeza el mensaje, suele estar haciendo de gancho.
Una rentabilidad muy por encima de lo habitual en la zona no es una oportunidad detectada antes que nadie: casi siempre es un riesgo que no se ha nombrado.
Cuando la documentación llega tarde
La nota registral, el estado de cargas, la situación posesoria y los costes asociados existen desde el principio o no existen.
Si se piden y tardan, o llegan incompletos, o se responde con explicaciones en vez de con documentos, eso ya es información sobre la operación.
Cuando hay prisa
La urgencia es la herramienta más antigua que existe para evitar que alguien compruebe algo. Una oportunidad que se evapora si se estudia una semana no era una oportunidad.
Las operaciones sólidas resisten preguntas. Las que no, necesitan que no se hagan.
Esto es una parte. Cada operación se estudia entera —garantías, cargas, explotación y salida— antes de que se enseñe a nadie.
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