Cuando el descuento es la señal de alarma
Riesgo10 de junio de 20264 min de lectura
El descuento como precio del riesgo
Quien vende con rebaja normalmente traslada algo: un plazo, una incertidumbre, una gestión que no quiere hacer. Eso es legítimo y puede ser una buena operación.
La clave está en poder nombrar exactamente qué se está asumiendo.
El descuento inexplicable
Cuando nadie sabe decir por qué el precio es tan bajo, la explicación suele estar en algo que todavía no se ha mirado: una carga, una situación posesoria, un problema urbanístico o un vicio estructural.
La ausencia de explicación no es ausencia de problema.
La comprobación
Antes de cerrar, escribir en una línea qué justifica el descuento. Si no se puede escribir, no se puede evaluar.
Y si al escribirlo suena a suerte, conviene volver a mirar.
Esto es una parte. Cada operación se estudia entera —garantías, cargas, explotación y salida— antes de que se enseñe a nadie.
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