Quién firma qué: estructuras habituales en una compra de activo
Estructura22 de julio de 20265 min de lectura
Comprar el activo o comprar la sociedad
Adquirir directamente el inmueble deja fuera el pasado de quien lo poseía. Adquirir la sociedad que lo tiene incorpora todo lo que esa sociedad arrastre, conocido o no.
La segunda vía puede tener ventajas, pero exige una revisión mucho más amplia.
Vehículos y copropiedad
Cuando entran varios inversores hace falta decidir cómo se reparten decisiones, resultados y salidas. Un pacto entre socios mal cerrado se nota cuando hay que vender y no todos quieren.
Los puntos que más conflicto evitan: mayorías, entrada y salida, valoración y qué pasa si alguien no atiende un desembolso.
La salida, desde el principio
La estructura elegida condiciona cómo y a quién se puede vender después, y con qué coste fiscal.
Diseñar la entrada sin pensar la salida suele salir caro al final.
Esto es una parte. Cada operación se estudia entera —garantías, cargas, explotación y salida— antes de que se enseñe a nadie.
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